Las Heras-, Usaron un falso soporte de home banking y robaron más de 22 millones de pesos a una pareja.
El hecho ocurrió el sábado, tras un contacto telefónico con una supuesta atención al cliente bancaria.
Los delincuentes lograron acceder a tres entidades financieras y validaron las transferencias mediante el escaneo facial de una de las víctimas. Una pareja fue víctima de una devastadora estafa virtual que derivó en el vaciamiento y desvío de fondos desde tres entidades bancarias distintas, acumulando un perjuicio económico real que supera los 22.300.000 de pesos.
La denuncia ya fue radicada ante las autoridades policiales e involucra maniobras de ingeniería social de alta precisión .El calvario comenzó en horas de la tarde, cuando el denunciante intentaba buscar asistencia técnica para operar en canales digitales. En ese contexto, logró entablar comunicación con una línea telefónica vinculada al abonado 11-6585-6509, la cual se promocionaba falsamente como un servicio oficial de atención al cliente.
✳️ El modus operandi: manipulación y engaño
Un operador masculino —quien nunca se identificó— comenzó a guiar a la víctima bajo engaño. Mediante instrucciones precisas, logró que el usuario ingresara a su cuenta del Banco Santander Río y ejecutara cuatro operaciones consecutivas hacia una cuenta externa de Mercado Pago: tres transferencias por $999.999,00 y una cuarta por $333.333,00, sumando un primer desfalco de $3.333.330,00. Sin embargo, el ataque informático escaló minutos más tarde. Aprovechando que la esposa del denunciante se encontraba en el lugar, los estafadores le solicitaron datos personales y requirieron realizar un escaneo de su rostro a través de la cámara del teléfono celular, supuestamente para «validar» la seguridad del trámite. Las víctimas accedieron sin sospechar que estaban entregando sus datos biométricos.
Horas después, al revisar sus aplicaciones financieras, la mujer constató que desde su cuenta de Naranja X se habían realizado múltiples movimientos no autorizados por un total aproximado de 14.000.000 de pesos, dirigidos a una cuenta a nombre de un tercero identificado como Rubén Arnaldo Ortega.
✳️ El golpe final a la medianoche
La maniobra delictiva se completó durante la madrugada. Al verificar el home banking de la firma Banco Santa Cruz perteneciente a la mujer, la pareja descubrió dos nuevas transferencias de fondos que no habían consentido (una por $999.999,00 y otra por $4.021.001,00). Ambas sumas fueron redirigidas de forma anónima hacia un CBU de la plataforma Naranja X, asociado a un número de CUIL específico que ya está siendo investigado.
Fuentes cercanas al caso advirtieron sobre la gravedad de entregar datos de reconocimiento facial a terceros, ya que este método es utilizado actualmente por las aplicaciones fintech y bancos para autorizar la apertura de cuentas, la toma de créditos exprés o la validación de transferencias de montos elevados.
Las autoridades judiciales y especialistas en ciberdelito ya se encuentran tras la pista de las cuentas de destino y de la línea telefónica utilizada para el engaño, mientras se tramitan los pedidos de congelamiento preventivo de fondos en las entidades afectadas.
