Santa Cruz-, En un discurso inusualmente duro, el legislador oficialista Javier Jara describió el deterioro social en Santa Cruz y pidió que las empresas mineras aporten 200 onzas mensuales para generar mil puestos de trabajo. Reclamó a la dirigencia política «ponerse los pantalones» y advirtió que la crisis ya golpea de lleno en el consumo, el empleo y la vida cotidiana.
«Pongámonos los pantalones»: Diputado Jara pidió que mineras aporten 200 onzas mensuales para generar empleo
El legislador planteó un duro diagnóstico social en Santa Cruz, propuso que las empresas mineras aporten 200 onzas mensuales para capacitar a mil trabajadores y reclamó a la dirigencia política «ponerse los pantalones».
«La gente se está cagando de hambre, perdonen la expresión».
La frase no salió de la oposición. La pronunció el diputado provincial Javier Jara, integrante del oficialismo, en uno de los discursos más crudos del año en la Legislatura santacruceña.
El legislador de Las Heras -del Movere, el mismo sector político que los hermanos Carambia- expuso con dureza la situación social que atraviesa la provincia y advirtió que la crisis ya se siente en la vida cotidiana.
«No hay plata ni para ser solidarios. Hay gente que hace una rifa y no hay quién compre», sostuvo.
La propuesta
En ese contexto, planteó una iniciativa concreta: que las empresas mineras realicen un aporte mensual para financiar empleo y capacitación.
Y detalló el razonamiento económico detrás de su planteo:
«El precio de la onza está a 5 mil dólares. Anualmente 773 mil onzas se extraen de la provincia. Sabemos que la Argentina ha tenido récord histórico de exportaciones donde la provincia de Santa Cruz es la primera, la que más ha exportado. No puede ser que no no puedan aportar estas empresas 200 onzas mensuales. Y saco la cuenta, a 5.000 dólares cada onza, son un millón de dólares, o sea, 1.416 millones de pesos. Significa que podríamos introducir a capacitar a mil personas cobrando un millón y medio de pesos mensuales».
«No le estamos pidiendo tantas cosas (a las operadoras mineras). son 200 onzas mensuales divididos entre todos los proyectos mineros que hay, que le van a servir a todos los proyectos mineros que están en exploración avanzada y en exploración intermedia el día de mañana y podemos solucionar la situación que están viviendo nuestros vecinos. Estamos hablando de mil puestos laborales con un aporte y (las mineras) no van a dejar de ganar, estamos diciendo algo ínfimo para las empresas mineras».
Para Jara, el impacto en el sector sería mínimo:
«No le estamos pidiendo tantas cosas. Es algo ínfimo para las empresas mineras… es como sacarle un pelo a un gato».
«Pongámonos los pantalones»
El discurso escaló hacia una crítica directa a toda la dirigencia política.
«Pongámonos los pantalones, por favor, con nuestra gente», reclamó, tras convocar a senadores y diputados de distintos espacios a involucrarse.
Y reforzó el diagnóstico social:
«No podemos volver a nuestras localidades y decir que no hay ninguna solución. La solución está al alcance de la mano».
En uno de los pasajes más extensos y duros, advirtió:
«Los comercios están cada vez peor, familias enteras están cerrando porque no tienen qué vender. Se viene el invierno, ¿cómo va a hacer la gente para pagar los servicios? Si no pueden pagar una boleta de gas, ¿cómo se van a calefaccionar?».
También cuestionó el impacto laboral en la provincia:
«No puede ser que no podamos resolver la mano de obra para nuestra gente, que siga viniendo gente de afuera… el problema es doble: se pierden trabajos y el dinero no circula en la provincia».
Un mensaje hacia adentro del oficialismo
Jara dejó en claro que su planteo no distingue pertenencias políticas y que también interpela a su propio espacio.
«No vinimos a quedarnos callados, vinimos para ser la voz de nuestros vecinos», afirmó.
Y agregó:
«El que dice que está todo bien es un obsecuente».
«Quiero ayudar al Gobierno Provincial… pero no podemos seguir de esta manera cuando hay muchísima gente sin trabajo», expresó.
Contexto social
El discurso se dio en un escenario de creciente conflictividad social en Santa Cruz.
Mientras en las afueras de la Cámara de Diputados, en Río Gallegos, se desarrollaban protestas de trabajadores estatales por paritarias, en Las Heras, el día anterior, un grupo de desocupados había cortado la ruta 43 reclamando «trabajo genuino».
En ese marco, Jara vinculó su intervención con la realidad que observa en el territorio:
«No podríamos mirar a los ojos a ningún vecino y decirles que no hay posibilidades en una provincia como la nuestra».
Y cerró con una definición personal:
«Yo vengo de ahí, de donde está la gente que hoy está pidiendo trabajo… sé lo que es acostarse con un mate cocido y un pedazo de pan».
«Les pido disculpas pero la verdad que estamos en una situación angustiante que uno no puede desconocer. Yo sé que acá hay mucha gente que piensa igual que yo y que viene también de abajo como yo, y los que no vienen de abajo también comprenden porque si han llegado acá es porque son personas inteligentes y estamos para el beneficio y para trabajar para los vecinos». (Javier Jara).
(La vangiardia noticias)
