Rio Gallegos-, El lides sindical compartió su agradecimiento diciendo; “Primero que nada, quiero decirles gracias. Que nos hayan acompañado en el Día del Trabajador, en la apertura de nuestra casa, le da a ese momento un significado muy profundo. Esa presencia es una señal de confianza hacia los petroleros y una decisión de entender que la situación que vive Santa Cruz la debemos enfrentar entre todos, con trabajo conjunto desde las localidades y los distintos sectores.
Gracias por estar, por acompañar, por ponerle el cuerpo. En este saludo incluyo a los amigos de siempre, a los compañeros que vienen caminando con nosotros en cada reclamo, en cada medida de fuerza, en cada presentación, en cada acto y en cada instancia que este gremio lleva adelante, y también a aquellos con quienes recién estamos empezando a conocernos, pero que queremos lo mismo para los santacruceños. Todos tengan la seguridad de que cuentan con este sindicato para dar respuesta a los problemas que enfrenta la provincia y que aún siguen sin resolverse. Nosotros estamos y vamos a estar dando una mano siempre que se nos necesite.
Quiero destacar principalmente la presencia del senador José María Carambia, de los intendentes Zulma Neira, Pablo Anabalón y Pablo Carrizo, y del ministro de Seguridad de Santa Cruz, Pedro Prodromos. También valoro mucho el acompañamiento de Diego Robles, María Grasso y Mónica Gutiérrez del municipio de Río Gallegos.
En tiempos en los que muchas veces pesan más las internas, las diferencias o las operaciones, estar presente demuestra responsabilidad, compromiso y vocación de construir. Más allá de los cargos o de los lugares de donde vengan, lo que rescato es que son dirigentes que entienden el valor de estos espacios. Comprenden que no hay plan de desarrollo posible si no se pone a los trabajadores en el centro de la discusión. Y si los trabajadores tienen trabajo y dignidad, todo es posible.
En momentos como este, el compromiso se demuestra con presencia, con responsabilidad y con decisión de involucrarse. Se deben dejar de lado las mezquindades y los intereses sectoriales o partidarios para pensar en términos de comunidad. Y a esos que solo hablan, les pido que hagan algo más que hablar.
Después de sesenta años, tener casa propia en Río Gallegos es una emoción difícil de explicar para la familia petrolera. Es cerrar una deuda de décadas, una espera larga que por fin encuentra su lugar. Y ese recorrido es el que también explica quiénes somos hoy. Sabemos bien de dónde venimos y por eso tenemos los pies bien apoyados en el suelo, con claridad sobre hacia dónde estamos caminando, lo que tenemos y lo que nos falta. Siempre cumpliendo con la palabra.
Esta sede existe por una decisión gremial de quien conduce, sí, pero sobre todo por el esfuerzo colectivo. Mi reconocimiento es para la Comisión Directiva, para el cuerpo de delegados y para cada compañero que aportó lo suyo para que esto sea una realidad palpable.
Lo material es importante, lo edilicio o estructural también, pero lo que este paso demuestra es una forma de plantarse en el presente. Elegimos habitar el sindicato con fuerza, sin que las dudas nos frenen. Mientras algunos prefieren dar un paso atrás o especular con los tiempos, nosotros decidimos invertir y seguir construyendo en el mismo lugar de siempre, al lado del trabajador. Siempre damos la cara. Los que solo señalan o prometen se quedan en la superficie mientras los problemas siguen. El viernes estuvieron todos aquellos que, como nosotros, creen que en Santa Cruz está todo por hacer y hay que hacerlo ahora.
La nueva sede será la casa de todos los que tengan ganas de organizarse y llevar la identidad trabajadora con orgullo. Un lugar para pensar juntos las herramientas, propuestas, oportunidades y normas que nos permitan desarrollar la provincia y atraer las inversiones que hacen falta. El desarrollo no es algo que se logre en soledad, requiere producir y alcanzar acuerdos que cuiden la actividad y la producción.
Santa Cruz tiene áreas, recursos y un potencial enorme. El reto es transformar las promesas en inversión concreta y en trabajo para la gente.
En ese mismo sentido, el acompañamiento de la municipalidad de Río Gallegos va a ayudar a que esta sede y nuestra institución tengan más presencia en la vida cotidiana de la ciudad. Espero que podamos trabajar en conjunto y poner en marcha una agenda que permita ordenar lo urgente y generar condiciones reales para crecer.
En ese camino, Palermo Aike aparece como uno de los grandes objetivos de desarrollo para la provincia. YPF ya anunció que en noviembre va a comenzar con los trabajos de estudio, mientras que CGC viene recorriendo el mundo en busca de inversores y empresas dispuestas a avanzar en lo que puede convertirse en la segunda Vaca Muerta del país.
Para que eso ocurra, como dije el viernes, les pido a las empresas que vuelvan a la provincia, a las que estuvieron y a nuevas, sean nacionales o internacionales. Lo mismo va para los fondos de inversión que buscan grandes oportunidades asociándose con empresas locales. Santa Cruz tiene los recursos y la riqueza que están buscando.
La resignación nunca fue una salida para nosotros. A veces aparecen diagnósticos que parecen muy realistas pero que solo sirven de excusa para quedarse quietos o para destruir lo que no nos gusta. Para salir adelante necesitamos reconstruir la comunidad, apoyarnos en la solidaridad y recuperar esa cultura del trabajo que pone las prioridades en su lugar. Los trabajadores petroleros y este gremio hicimos lo que había que hacer para que los yacimientos sean más eficientes y estén en condiciones de recibir las inversiones que la provincia necesita. Espero que todos los sectores estén a la altura. Vemos avances, pero falta. Ni los petroleros, ni el resto de los santacruceños tenemos más tiempo.
Nuestra provincia cuenta con gente valiosa y riqueza natural, tiene todo para emprender. La discusión real pasa por cómo nos organizamos para poner todo eso en marcha. Ahí es donde estos espacios cobran vida, como ámbitos donde se definen rumbos y se toman decisiones. Ningún sector puede solo con lo que se viene; necesitamos inteligencia, voluntad de entendimiento y una dirección clara.
Río Gallegos tiene un papel protagónico en esta etapa por su infraestructura y su capacidad, pero nada de eso camina solo si no hay una construcción colectiva que le dé continuidad. Se trata de seguir adelante, especialmente cuando el panorama se pone difícil, porque es ahí cuando más se necesita actuar con claridad. Y nosotros ya tomamos esa decisión.
