Caleta Olivia-, Un hombre de 31 años quedó detenido durante la madrugada del lunes 26 de octubre en un departamento ubicado en un pasaje sin salida de la calle Jorge Montes, en la localidad de Caleta Olivia. El procedimiento policial permitió sacar a la luz un nuevo caso de violencia de género tras un dramático pedido de auxilio.
La intervención de las fuerzas de seguridad comenzó cuando una operadora de la central de emergencias 911 recibió un llamado desesperado de una mujer que, entre llantos, solicitaba ayuda urgente.
Al arribar al lugar, los efectivos policiales dependientes de la Comisaría Segunda escucharon gritos provenientes de la planta alta del inmueble. Al constatar la situación, hallaron a una mujer de 29 años que presentaba una lesión visible en el labio y rastros de sangre en las piezas dentales.
Durante el operativo se vivieron momentos de extrema tensión. La víctima salió inicialmente al encuentro de los uniformados, pero de manera imprevista cerró la puerta para impedir el acceso. Al intentar entablar un diálogo con ella para asistirla, la mujer adoptó una postura hostil y le propinó un golpe en el rostro a una sargento. Ante la agresión, el personal policial debió emplear la fuerza mínima y racional para contener la situación. Minutos más tarde, la joven logró tranquilizarse y autorizó el ingreso de los efectivos a la vivienda.
Poco después, el acusado salió del interior de la propiedad. Lejos de acatar las órdenes policiales, proferió insultos y amenazas contra los uniformados antes de intentar resguardarse nuevamente tras cerrar la puerta con fuerza. Con el consentimiento expreso de la moradora, los agentes ingresaron al domicilio, redujeron al sospechoso y concretaron su aprehensión a la 1:30 de la madrugada, previo examen médico de rigor.
La tensión continuó durante la logística de traslado, momento en que la víctima volvió a alterarse e intentó forcejear con los policías para evitar que se llevaran a su pareja. Posteriormente, al momento de prestar declaración en la sede policial, la joven se negó a ser examinada por profesionales médicos y rechazó la solicitud de medidas de protección de la justicia.
Pese a esta postura, la investigación sumó testimonios clave de dos vecinos del edificio. Los residentes del sector coincidieron en señalar que las discusiones en esa vivienda eran frecuentes y que en reiteradas oportunidades se escucharon golpes contra los muros, acompañados por gritos de auxilio provenientes de la mujer.
En el hecho tomó intervención formal el Juzgado de Instrucción Número 2 de Caleta Olivia, a través de la secretaría de turno, desde donde se dictaminaron los pasos procesales a seguir con el detenido.
Fuente La Opinión Austral
