Pico Truncado-, Secuestran drogas, armas, municiones y teléfonos celulares
En el marco de una investigación por presunta infracción a la Ley 14.346 , artículo 3(define específicamente qué acciones se consideran actos de crueldad contra los animales), personal policial llevó adelante un allanamiento que permitió el secuestro de estupefacientes, armas, municiones y teléfonos celulares. Durante el procedimiento se constató además la tenencia y posible comercialización de estupefacientes, así como la tenencia de armas y municiones, por lo que se dio inmediata intervención a la justicia correspondiente.
En el lugar se procedió al secuestro de dos teléfonos celulares, envoltorios con cocaína, y una importante cantidad de municiones de distintos calibres, entre ellas 4 municiones calibre 7,62 mm, 6 municiones calibre .38, dos cajas de municiones marca Remington con un total de 152 municiones calibre .22 y una munición calibre 12,7 × 99 mm de gran calibre. Asimismo, se hallaron vainas servidas (casquillos ya disparados), tratándose de 5 vainas calibre 7,62 mm y 2 vainas calibre .38.
Durante el allanamiento también se incautaron un revólver calibre 32 largo con seis municiones en su tambor y un rifle de aire comprimido calibre 5,5 mm de acción neumática. Todos los elementos fueron secuestrados y quedaron a disposición de la justicia, que continuará con la investigación para determinar las responsabilidades en relación con la tenencia o comercialización de estupefacientes y la tenencia de armas y municiones.
calibre 12,7 × 99 mm, considerada de gran calibre, poco habitual en este tipo de procedimientos y que genera interrogantes sobre su origen y destino. También se detectaron vainas servidas -es decir, casquillos ya utilizados- correspondientes a calibres 7,62 mm y .38, lo que podría indicar el uso previo de armas de fuego en el lugar o en contextos vinculados a la investigación. En cuanto al armamento, los efectivos secuestraron un revólver calibre .32 largo, que se encontraba cargado con seis municiones en su tambor, y un rifle de aire comprimido calibre 5,5 mm de acción neumática. Ambos elementos quedaron a disposición de la Justicia, que deberá determinar la legalidad de su tenencia y su eventual vinculación con otros hechos.
El hallazgo de este conjunto de elementos transformó por completo el eje de la investigación. Lo que comenzó como una intervención por maltrato animal ahora se amplía hacia posibles delitos vinculados al tráfico de estupefacientes y la tenencia ilegal de armas, con la consecuente intervención de las autoridades judiciales competentes.
fuente: La Opinión Austral



