Nacionales-, La pasión por la Selección Argentina no solo se vive con el alma, también se siente en el corazón. El agónico triunfo por 3 a 2 frente a Egipto, que clasificó al equipo de Lionel Messi a los cuartos de final del Mundial 2026, llevó las emociones de millones de argentinos al límite. Y aunque frases como «si no me infarto ahora, no me muero nunca más» suelen decirse en tono de broma, la ciencia confirma que un partido de semejante intensidad provoca cambios reales en el organismo.
Los goles de Cristian «Cuti» Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández, convertidos en apenas 13 minutos, transformaron la angustia en una explosión de alegría. Detrás de cada festejo hubo una verdadera tormenta de reacciones fisiológicas: aumento de la frecuencia cardíaca, suba de la presión arterial y una importante liberación de adrenalina y otras hormonas relacionadas con el estrés y la felicidad.
El cuerpo también juega el partido
Especialistas de la Fundación Cardiológica Argentina explican que el cerebro interpreta los momentos decisivos de un encuentro como situaciones de alta importancia emocional. Antes de un gol, la amígdala cerebral activa un estado de alerta que libera adrenalina, noradrenalina y cortisol.
Esa respuesta provoca síntomas que cualquier hincha conoce: manos sudorosas, respiración acelerada, tensión muscular, «mariposas» en el estómago y un corazón que parece latir cada vez más fuerte.
Durante una jugada decisiva, la frecuencia cardíaca puede aumentar entre un 20% y un 50%. Una persona que normalmente registra 70 latidos por minuto puede superar fácilmente los 100 o incluso alcanzar los 120 durante un ataque de la Selección.
El gol: una descarga de felicidad… y de trabajo para el corazón
Cuando la pelota cruza la línea del arco, el cerebro activa de inmediato su sistema de recompensa. En cuestión de segundos se liberan dopamina, adrenalina y endorfinas, responsables de esa mezcla de euforia, energía y felicidad que lleva a gritar, saltar, abrazar o incluso llorar de emoción.
Pero mientras la cabeza celebra, el corazón también acelera. En algunos aficionados se han registrado entre 120 y 140 latidos por minuto durante el festejo de un gol, cifras comparables con una actividad física moderada.
Para la mayoría de las personas sanas, esta respuesta es completamente normal y transitoria. Sin embargo, quienes padecen enfermedades cardiovasculares deben prestar mayor atención.
Los estudios que lo demuestran
Diversas investigaciones científicas comprobaron que los partidos de alta tensión pueden incrementar el riesgo de sufrir eventos cardíacos en personas con factores predisponentes.
Uno de los trabajos más reconocidos, publicado en The New England Journal of Medicine tras el Mundial de Alemania 2006, reveló que durante los encuentros de la selección alemana las emergencias cardiovasculares aumentaron aproximadamente 2,7 veces.
Otro estudio realizado luego del Mundial de Francia 1998 detectó un incremento cercano al 25% en las internaciones por infarto tras la eliminación de Inglaterra frente a Argentina.
Los especialistas aclaran que un partido de fútbol no provoca por sí solo una enfermedad cardíaca, pero una emoción extrema puede actuar como desencadenante en quienes ya presentan una patología previa.
¿Por qué terminamos agotados después del partido?
Aunque el árbitro marque el final y los jugadores abandonen la cancha, el organismo necesita tiempo para recuperar la calma. El cortisol, una de las principales hormonas del estrés, puede permanecer elevado hasta dos horas después de un encuentro cargado de tensión.
Por eso muchos hinchas sienten cansancio, agotamiento o incluso una especie de «resaca emocional» luego de un partido intenso, aun cuando hayan permanecido sentados frente al televisor durante los 90 minutos.
Cómo disfrutar el Mundial sin descuidar la salud
Los especialistas recomiendan que las personas con antecedentes de infarto, hipertensión, arritmias, insuficiencia cardíaca, diabetes o colesterol elevado tomen algunas precauciones durante los encuentros más importantes.
Entre los principales consejos se destacan:
- No suspender la medicación habitual.
- Levantarse y caminar durante el entretiempo.
- Mantenerse hidratado.
- Evitar el exceso de alcohol y bebidas energéticas.
- No realizar comidas demasiado abundantes.
- Descansar correctamente antes y después de cada partido.
También recuerdan consultar de inmediato si durante o después del encuentro aparecen síntomas como dolor en el pecho, falta de aire, palpitaciones intensas, desmayos o debilidad repentina.
Porque el fútbol despierta emociones únicas y une a millones de personas, pero también demuestra que cada gol de la Selección Argentina se vive con todo el cuerpo. El Mundial se disfruta con el corazón… aunque siempre conviene cuidarlo.
Fuente: La Opinión Austral.

