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Para la Justicia se suicidó, pero fue puesto en duda por la autopsia psicológica

Las Heras-, Se trata del caso de Fabricio Sánchez, el joven policía que se habría disparado luego de discutir con su pareja en 2016. El informe, basado en entrevistas a familiares, amigos y también su pareja, determinó que “sostenía una relación tormentosa” con su concubina, y que incluso “era víctima de maltrato psicológico en la pareja”.

Hasta ahora según la Justicia, Fabricio Sánchez -policía de 26 años- se suicidó luego de una discusión con su concubina, también agente, el pasado 15 de julio de 2016.

TiempoSur expuso en agosto, las decenas de inconsistencias del caso, como por ejemplo, la ausencia de autopsia, la no realización de pruebas forenses en el lugar del hecho (recién hace días se peritó el automóvil) y el “detalle” de que para la Justicia Sánchez usó las dos manos para dispararse en la sien, a la altura de la oreja.

El suicidio de Sánchez cuenta con “incongruencias”, expuso el mismo juez de Recursos, Dr. Enrique Meyer, quien recomendó la realización de medidas de pruebas “para conocer la verdad histórica con precisión y sin dejar cabos sueltos que generen más dudas que certezas”, según el juez de Recursos, Dr. Enrique Meyer.

Analía Ibarra, madre de Fabricio, comenzó  a mitad del 2018 una campaña para pedir justicia, ya que como lo manifestó a este medio no cree que su hijo se haya suicidado.

El pasado 7 de diciembre la familia de Sánchez pudo conocer, luego de más de dos años, el resultado de la autopsia psicológica que lleva la firma de dos psicólogos del Cuerpo Pericial Psicológico del Tribunal Superior de Justicia.

La autopsia de acuerdo al informe busca  “esclarecer las circunstancias y estado psicológico de la de muerte de Fabricio Sánchez” y determinar si “tenía o no motivaciones para suicidarse o si existirían conflictos interpersonales que pudieran suponer un grado de riesgo que atentaran contra su vida”.

Realizaron una “reconstrucción retrospectiva de su vida” y entrevistaron a familiares y amigos (siete en total)  que incluyó a su ex concubina.

Para arribar a las conclusiones, los profesionales analizaron: El perfil de personalidad, factores riesgo suicida /victimal; homicida; planes de vida; estado mental al momento de la muerte; estilo de vida; modelo vincular; historia familiar y de muertes familiares; áreas de conflicto y de crisis.

VIDA AFECTIVA

En el informe, en el punto “vida afectiva”, señaló que Sánchez “sostenía una relación tormentosa” con su pareja y que todo el entorno coincide que su concubina lo “hostigaba permanentemente, controlando todos sus movimientos en una actitud permanentemente celotípica”.

También que si bien el relato de la concubina y su hermana marca una “disfuncionalidad en la relación”, todo el entorno de Fabricio “confirma que la situación de acoso, hostigamiento y agresión” era de la concubina hacia el joven policía quien “se encontraba entrampado en la relación”. “Existen numerosos relatos en el expediente en relación a conversaciones, llamados y apariciones violentas de la concubina hacia el occiso que confirman un ejercicio de la hostilidad de manera asimétrica”, agregó.

La pericia destacó que Fabricio era “afectivamente dependiente y sumiso”. “Las descripciones de sus compañeros y compañeras de trabajo eran que cuando el occiso estaba de guardia ella lo llamaba permanentemente para controlar con quien estaba, que era lo que estaba haciendo, regularmente no menos de quince veces”, detalló y marcó que “como primera conclusión se puede afirmar que Fabricio era víctima de maltrato psicológico en la pareja”.

“Si tomamos en cuenta el factor hostilidad encontramos reproches, insultos y amenazas. Esto puede verse constatado en los testimonios especialmente de los compañeros de trabajo. Existían asimismo factores de intimidación, como juzgamiento, crítica y corrección de acciones así como la presencia de conductas destructivas. En imposición de conductas observamos bloqueo social y laboral por hostigamiento, insistencia abusiva e invasiones a la privacidad constatadas en los testimonios”, abundó el informe.

INDICADORES

Al detallar los “Indicadores particulares”  se destacó que hay dos puntos para abordar antes de la muerte del policía, quien se habría suicidado en la vivienda que compartía con su concubina, y que previamente hubo un forcejeo en el automóvil, el cual Fabricio cargó con pertenencias personales para  presuntamente ir a visitar a su madre  durante ese fin de semana. Uno, que es el que se detalla a continuación, es “el hecho que su pareja ocupara el asiento del conductor para evitar el ascenso del occiso y la otra acción es encerrarlo”. “Existen testimonios que dan cuenta que ambas acciones se llevaron a cabo en diferentes momentos de la relación, es decir que el proceder de los hechos serían congruentes con dinámicas relacionales que se presentaron en el pasado, aunque estas se presentaran en diferentes momentos”,  mencionó.

PAREJA “IMPULSIVA-AGRESIVA”

En las “Conclusiones”, el equipo de psicólogos marcó que “no hay signos contundentes en favor de acciones violentas de Fabricio, salvo los relatos”  de la concubina, los cuales “no han podido cotejarse con ningún otro indicador”, y que “por el contrario se observa que en la historia de pareja todos los relatos coinciden en una acción permanente y continua de hostigamiento” de parte de la mujer hacia Fabricio. “Fabricio era emocionalmente dependiente, tranquilo, con escaso nivel de impulsividad y una tendencia a la reflexión por sobre la acción. Su partenaire, en cambio, frente a su pareja era impulsiva y agresiva, hostigandolo buena parte del tiempo de manera continua a través del tiempo”, precisó.

El día del presunto suicidio, Fabricio “conservaba visión de futuro cercano y con recursos acordes para las metas, siendo la  planificación asertiva”, y “sus recursos emocionales no parecían ese día particularmente comprometidos”.

Los peritos analizaron la línea de tiempos entre las 18:00 y las 19:00 de ese día en el que hubo dos llamados a la policía.  …“Podemos concluir que su pareja, es la que en todo momento establece un control en la relación en general y durante los acontecimientos violentos ocurridos entre las 18:00 y las 19:00 del 15 de julio de 2016”.

De este modo, como conclusión final, los profesionales consideraron “que no existió una planificación suicida por parte de Fabricio y que en caso que existiera una conducta autoagresiva solo puede considerarse como una acción extrema, desesperada para librarse de la tensión afectiva vincular que lo unía con la concubina y dado que la agresión fue una constante en esta relación afectiva en particular, tampoco puede descartarse que la agresión provino de un agente externo”.

(Nota: tiempo Sur)

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